domingo, 23 de diciembre de 2012







Tengo una cajita. Pequeña. No es una caja bonita, no es más que eso, una caja. Sirve para almacenar cosas. La he pintado de negro, mi color. La dejaré junto a mi cama, y cada mañana al despertar lo primero que haré sera introducir un objeto tuyo dentro. Sin mirarlo ni llorar, solo ponerlo dentro. Cuando llegue el dia en que no tenga nada más que introducir, cerrare la caja y cerraré mi corazón. Es mi forma de darte tu tiempo, de dármelo a mi... Y ya veremos que le pasará a la caja.

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