lunes, 1 de diciembre de 2014

Dividida. Rota. Despedazada. Destrozada.

Todas estas palabras me pasan como creditos de una pelicula mala de los años 90.

La importancia del saber ceder... que exista un equilibrio sano entre una pareja. Y sobre todo la importancia de saber cuando es necesario dejar de dar tu brazo a torcer porque sencillamente la balanza esta a punto de volcarse hacia tu lado.

"No puedo mas, no puedo echarme a llorar a menos de 20 cm de ti y que ni te des cuenta... no puedo derrumbarme cada dia mas de dos veces y no puedo seguir esperando que vengas en alguna de ellas. Debo dejar de sentirme una mierda, de sentir que nada nunca sera suficiente, que mi vida no es acorde a la tuya, y que yo no tengo sitio en tu futuro.

Puro egoismo, eso es lo que tienes... me quema por dentro, me consume la rabia de no poder gritarte a la cara lo tremendamente gilipollas que puedes llegar a ser.

y tu sigues sin darte cuenta de nada. "